Advertencias: Desprecio y algo de mal lenguaje.
¡Hola, hola! Hoy quiero presentaros un msteo de un fic, pero al contrario que los que hice con Selene, este ni es de porno, ni lo hago con ella, sino en solitario. Es un regalito para Lux. Hace poco que fue su cumpleaños, así que he contratado a algunos de mis futbolistas para que jodan un poco uno de los mil fics iguales que tiene Lily de Wakabayashi. Aquí tenéis el fic original sin mstear, si es que le interesa a alguien.
Ahora, con todos ustedes, los personajes, por orden alfabético:
David Gancedo (Gance): *saluda con la mano*
José Garrido: *insertar sonrisa e inclinación de cabeza*
Miquel Escobar: *sonríe* ¿Qué tal?
Xavier Álvarez (Xavi): Hola… Bueno, como ya ha explicado Izzy, nos va a tocar tragarnos una especie de novela rosa de un solo capítulo y comentarla.
Gance: Y además, mala.
Garrido: Bueno, miradlo por el lado bueno, no sólo tenemos que leer, podemos decir lo que pensamos.
Miquel: Es que si no me dejan expresarme me largo. Lo que faltaba ya…
Garrido: Ya, tranquilo, hombre…
Gance: Ya, sin más preámbulos, la novela rosa.
Xavi: Que no es una novela, coño, que no tiene capítulos. Venga, al tema.
Todo cambió.
Tengo ganas de morirme de risa, eso que ni qué.
Miquel: Yo también.
Gance: Teniendo en cuenta que ya me leí la historia, la verdad es que preferiría que se hubiera muerto de risa antes de escribirla.
Garrido: Daría igual, tengo entendido que la autora tiene muchas.
Estoy cómodamente sentada en mi silloncito, mientras veo como el tonto de Karl se pasea de un lado para otro. Va y se asoma por la ventana, ya mira mis cuadros, cambia el canal de la tele sin mirar lo que transmiten, en fin, se comporta como un auténtico hombre desesperado. No sé que le cuesta reconocer lo que siente por ella, pero en fin…
Garrido: Pues más que desesperado parece aburrido.
Miquel: Tampoco es que sea tan raro que no mire la tele, no suelen poner muchas cosas interesantes que digamos.
Gance: Yo me apuesto lo que queráis a que si pusieran un partido de fútbol le importaría un pijo la tía esa, sea quien sea.
Xavi: ¿Los cuadros serán suyos por propiedad económica o intelectual?
Gance: Económica, el nivel de redacción no da para mucho como para que sea intelectual.
Garrido: Hay gente que sabe pintar y no sabe escribir.
Xavi: Por cierto, a mí me importa un pepino dónde esté sentada.
Miquel: Ya somos dos. Momento, la última frase no la entiendo. Si no sabe que le cuesta reconocer bla, bla… ¿por qué lo dice?
Garrido: Porque le falta la tilde en «que».
Miquel: … Vale, subnormal de mí.
Ya se tardó.- me repite, por quien sabe cuanta vez.- ¿Dónde andará?
En una cita, ya te lo dije.- respondí, por quien sabe cuanta ocasión.
Aun así. Es muy tarde, y ese tarado de Schuster está abusando de su buena suerte.- gruñó Karl, cada vez más molesto.
¿Y eso por qué?.- me aventuré a decir.- ¿Qué ha hecho Schuster de malo para abusar de su buena suerte? ¿Llevarte la contraria?
Lo miré con una sonrisa sarcástica, esperando hacerlo estallar y confesarme la verdad, pero no cayó, al menos, no tan rápido. Karl Heinz Schneider me miró con furia saliendo como azufre de sus ojos, pero yo ni me inmuté. La verdad era obvia para todos, menos para él.
Xavi: ¿’Ánde andará?
Miquel: En una cita.
Xavi: He preguntado dónde anda, no qué hace.
Gance: ¿Es el padre o el enamorado? Porque lo de «es muy tarde»… en serio, es de traca.
Miquel: No, de traca es lo de «está abusando de su buena suerte». ¿Ahora qué es, mafioso o qué leches?
Garrido: No sé por qué todos los personajes de este tipo de historias tienen que saber «la verdad detrás del teatro». Los protagonistas suelen ser mayorcitos como para saber lo que hacen y lo que no. Por cierto, eso de cambiar los tiempos verbales en medio de la historia está mal.
Gance: ¿«Con furia saliendo como azufre de sus ojos»? Toma comparación cliché estúpida.
Xavi: Yo estoy seguro de que la verdad es obvia para él también, sólo que no le interesa contarte su vida. Ni que fueras su psicóloga, tía.
Todo sucedió el día en el que Schuster se atrevió a pedirle una cita a mi mejor amiga, Elieth Shanks, recién llegada de Francia. Ella es hija del embajador francés en Alemania, y se había inscrito en la misma Universidad a la que asistía yo, así que era imposible no presentarla con mis conocidos. Y desde su llegada, todo cambió. A Eli le cayó bien inmediatamente Genzo Wakabayashi, mi novio, e incluso se hicieron buenos amigos más rápido de lo que canta un gallo, incluso, también se llevó muy bien con Hermann Kaltz, uno de mis mejores amigos, pero a quien de plano odió desde el primer día fue a mi otro mejor amigo, Karl Heinz Schneider. Una sola miradita entre ellos y todo cambió. Esos dos eran como agua y aceite, como dinamita con la mecha prendida, como un volcán en erupción. Ya qué, había varias cosas que no se podían negar, como la atracción evidente entre Elieth y Karl… Sin embargo, par de tercos y mulas como ellos no había igual (quizás, Genzo y yo), no les bastaba con negar lo que sentían el uno por la otra, sino que tenían que insultarse todo lo que podían cada vez que se veían. Definitivamente, todo cambió…
Garrido: No era imposible tal cosa, hay gente mal educada.
Gance: Ay, desde su llegada todo cambió *pestañea exageradamente*. Más topicazos, no sé si ponerme a llevar la cuenta.
Miquel: ¿Cuántos mejores amigos tiene esta tipa? Mi mejor amiga, uno de mis mejores amigos, mi otro mejor amigo… Joder, o es muy ingenua o yo muy exigente, porque yo tengo un solo mejor amigo.
Xavi: Nada, nada. Tú es que eres un borde, no entiendes lo sociable que es la chiquilla. A ti sólo te entiendo yo y por eso soy tu mejor amigo XDDD
Garrido: En ese caso, más bien serías su único amigo.
Xavi: … Touché. O como se diga.
Gance: ¿Por qué no deja el puto «todo cambió»? Un poco de repetición vale, pero esto ya es cansino, coño.
Miquel: ¿Y de qué se sorprende con lo de los insultos? Si es la mar de divertido pelearse con la gente.
Xavi: ¡Hostia! Me acabo de enterar de que la atracción significa enamoramiento.
Gance: Coño, es verdad. Gracias, relato, me has abierto los ojos. Acabo de entender que estuve enamorado de… la chica esa con la que me lié la semana pasada.
Miquel: Te liaste con ella porque fue directa a ti y te dijo que no llevaba bragas -_-U
Gance: Hijo, qué quieres, esas cosas hay que debatirlas.
¿Por qué se detestan tanto?.- preguntó Kaltz, una vez que la pelea entre Elieth y Karl era tremenda.
Es otra manera de decirse que se gustan.- replicó Genzo, mirando aburrido hacia otro lado.- Es de lo más sencillo.
Ni tan sencillo.- repliqué yo.- Las relaciones humanas nunca lo son.
Genzo me sonrió y no dijo nada. Nuestra relación había tenido al principio casi el mismo tenor. Afortunadamente, a nosotros no nos costó tanto trabajo admitir lo que sentíamos.
Elieth se molestaba mucho con Genzo cada vez que él le decía que le atraía mucho Karl. Casi hasta quería golpearlo, e incluso algunas veces llegó a hacerlo, pero con eso solo confirmaba más lo que sentía por él. A su vez, Karl fingía demencia cada vez que yo le decía que invitara a salir a Eli, como si le estuviese pidiendo que sembrara el fondo del mar con rosas. No sé por qué la gente será tan terca.
Miquel: Ya te digo yo por qué se detestan tanto: porque son los dos insoportables.
Garrido: La verdad es que conociendo al personaje de ella, yo tampoco le tendría mucho aprecio.
Xavi: Las relaciones humanas nunca son sencillas porque nosotros mismos nos complicamos la vida, no porque sean raras de naturaleza.
Gance: Coño, Xavi, eres un filósofo. Y yo pensando que esas cosas sólo las decía Garrido.
Garrido: Bueno, ya sabes que soy su reflejo.
Miquel: Todo se pega, menos la hermosura, la inteligencia y el sentido común.
Gance: ¿Y por qué coño los dos se confiesan con el del sexo opuesto? Vamos, yo no le cuento mi vida amorosa a una tía ni jarto grifa. Y menos a ésta. Por sistema, no me puedo fiar de alguien que no parece tener defectos. Cuantos menos aparentan, más tienen.
¿Por qué crees que tengo ganas de salir con esa mocosa?.- me decía Karl cada vez.- Ni que fuera tan bella, apenas y es bonita.
Elieth es hermosa y lo sabes.- replicaba yo.- Te gusta, y mucho.
Eso sueña ella.- bufaba Karl.- Yo, ni muerto.
Como quieras.- en este punto, invariablemente me miraba las uñas.- Pero tarde que temprano, alguien se te va a adelantar y te comerá el mandado.
Otro tanto sucedía con Eli. Ella se agarraba del franco chongo con mi novio cada vez que éste le sugería que fuese más amable con Karl, solo eso. La ofendía demasiado, casi como si el hacerlo equivaliera a casarse con un delincuente.
¿Yo? ¿Ser amable con ése?.- ella ponía cara de fastidio.- Nunca.
Te gusta. ¿Por qué no hacerlo.- replicaba Genzo.
¿A mí? ¿Gustarme ése?.- Elieth ponía ahora cara de desdén.- ¡Eso quisiera él! Yo, ni loca.
Xavi: He ahí el colmo de la profundidad: «no quiero salir con esa, no es tan guapa». ¿Tú por qué no me dijiste que te gustaba Nana por ser guapa?
Miquel: Porque me gusta por muchas razones, no soy tan elemental.
Gance: Me hace pensar que el tal Karl es un cromañón de esos. Yo querer tía buena, sólo interesarme follar XD
Garrido: Bueno, tampoco es que haya dicho eso. Aunque sí es cierto que lo de «ni que fuera tan bella» no es muy afortunado que digamos. Podría haber dicho «ni que fuera tan especial, es una chica como otra cualquiera» o algo así.
Miquel: Es hermoooosa XD ¿Por qué, por ser rubia? También es rubia Renée Zellweger, y es fea de cojones.
Xavi: Ahora en serio, me parece fatal lo de juzgar a la gente sólo por ser guapa o fea. Entre otras cosas porque yo no sería nada si sólo me juzgaran así…
Gance: Tú eres tan normal que no te da ni para llamar la atención por feo. Si no se te diera tan bien el fútbol no existirías, macho. Asúmelo. ¿Qué coño es «chongo»?
Garrido: Según WordReference, «moño o rizo de pelo».
Miquel: O sea, que según ella, el Waka… lo que sea lleva moño XD
Garrido: No, «agarrarse del chongo» es una frase hecha, sería como «tirarse de los pelos» aquí.
Gance: Ah, vale, así que se tira de los pelos con Benji, lo siento, el nombre original es impronunciable, porque él le sugiere que demuestre educación, vaya. Menuda elementa, joder, yo también la odiaría.
Y así se la podían pasar toda la vida… De no ser por Schuster, claro está. A veces me pregunto si todo no era obra de mi querido novio y su achichincle amigo… En fin, el caso era que ahora uno de los compañeros de selección de Karl quería salir con Elieth y eso terminó de complicar todo.
O quizás, de solucionarlo.
Parecía ser un día como cualquier otro. El entrenamiento de la selección alemana estaba en su apogeo, y la verdad no recuerdo qué demonios andábamos haciendo Eli y yo ahí. El caso era, que ahí estábamos. Schuster no dejaba de mirarla constantemente, casi tan constantemente como Kaltz me miraba a mí. Y mejor ni seguir hablando de esto último. El caso era que Schuster le mandaba miraditas coquetas a mi amiga, y ésta bien que le respondía, no sé si porque le gustaba molestar a Karl o porque en serio le gustaba Schuster. Daba igual. Con ese simple acto, todo cambió.
Xavi: ¿Achi… qué?
Garrido: *con un diccionario* Ayudante.
Xavi: Gracias. Esta autora debería considerar la idea de usar palabras más conocidas, no es que tenga nada contra la forma de hablar mejicana, pero me jode leer cosas que no entiendo.
Gance: ¿Y a ella qué le importa que la entiendan? Con hacerle el regalito a su amiga tiene de sobra. No pidas peras al olmo.
Garrido: Tampoco es que haya tantos regionalismos, de momento hemos visto dos.
Miquel: Si dice que no dejaba de mirarla, ¿qué pinta ahí el «constantemente»? Si no para, claro que será constante, no hace falta especificar tanto.
Gance: Y ya vuelve con el puñetero «todo cambió». Por cierto, estas tías le gustan a medio mundo.
Miquel: Y el otro medio serán los malos de la película *rolleyes*
Xavi: No, directamente el otro medio no sale. ¿Para qué? No estaríamos dispuestos a dejar que nuestro mundo girase en torno a ellas.
Garrido: Eso ha sido un poco cruel.
Gance: Pues que aprenda a escribir mejor. Menos cliché y más realismo le vendría bien, porque al tal Schuster lo acaban echando del entrenamiento si se está fijando más en una chica que en lo que hace. No cobramos por mirar chicas. Tampoco es tan difícil de entender.
Te gusta jugar con fuego.- le dije a Elieth, divertida.
No estoy jugando con nada.- ella frunció el ceño, recordando que yo solía usar esa frase para referirme al famoso “Fire Shoot” de Schneider.- Ni quien lo esté pelando.
Y yo, por una vez, no estaba hablando de eso.- repliqué.- En verdad que no. Tú sola te delatas.
Cállate.- Eli me mostró la lengua y se levantó, para ir a hablar con Schuster.
Yo suspiré. De verdad que las mujeres podemos ser muy tercas. Al final de ese entrenamiento, Elieth se quedó largo rato hablando con Schuster, y cuando volvió, me dijo que él la había invitado a salir. Vaya cosa. Karl estaba que echaba chispas por sus relucientes ojos azules, y yo casi me orino de la risa.
No le veo el chiste.- gruñó mi mejor amiga.
No me río de ti.- dije.- Sino de otro idiota…
Como sea.- ella ni se inmutó.- Voy a salir hoy con Franz…
Anda tú, que la cosa iba en serio. Ahora hasta lo llamaba “Franz”. Esto se iba a poner de lo más interesante.
Gance: Estoy de acuerdo con lo de «vaya cosa». Yo invito a salir a mucha gente y nadie lo anda publicando en Twitter ni nada por el estilo.
Miquel: Mejor así, que te dejen en paz.
Garrido: ¿Es obligatorio hacer florituras para mencionar unos ojos que los seguidores de la serie ya conocen? ¿De verdad no bastaba decir que echaba chispas por los ojos?
Gance: ¿Y no podía decir que se meaba de risa? En serio, lo de «casi me orino» no es realista, nadie habla así. Por cierto, las tías no tenéis el monopolio de la terquedad, nosotros también podemos ser muy tercos.
Miquel: Uy, hasta lo llamaba Franz. Mira tú qué novedad.
Xavi: Pues claro, si se llamaba Franz no lo iba a llamar Lisístrato.
Genzo me alcanzó al poco rato, con gesto de desconcierto.
Schneider anda de un pésimo humor.- me dijo.- Estuvo a punto de partirme las muñecas con sus tiros.
Eso es de todos los días, ¿no?.- repuse.- Desventajas de ser el único portero en todo el planeta que puede detener sus disparos.
No es solo eso.- Genzo sonrió, con esa media sonrisa que me ponía como idiota.- Estaba en verdad de muy mal genio, cosa que no entiendo.
Quizás es solo que él es más idiota de lo que creí.- me reí otra vez.- Esto va a resultar divertido.
¿Qué cosa?.- Genzo estaba cada vez más desconcertado.- Cada vez entiendo menos.
Un defecto, o quizás no tanto, que tiene mi novio es que cuando juega al sóccer no se entera de nada. Se concentra tanto en lo suyo que no se daría cuenta de un terremoto ni de una explosión volcánica, obvio era que mucho menos iba a notar que Schuster le andaba aventando el can a Elieth. Así pues, me dispuse a contarle a mi novio lo poco, o mucho, que sabía, y al final él estuvo de acuerdo conmigo en que la situación resultaba divertidísima.
Gance: ¿El único portero en todo el planeta que puede detener sus disparos? Cómo se nota que eso es una serie, porque ningún portero es infalible, ni siquiera Iker Casillas.
Xavi: Que es muy superior a Genzo, por cierto.
Garrido: Yo diría que en la propia serie hay un portero mejor que él: el alemán, Müller. Al menos es lo que se da a entender.
Xavi: ¡Por cierto! ¿Alguien me puede decir qué hostias hace Genzo, que es japonés, en un entrenamiento de la selección alemana?
Garrido: Ay, que no me había fijado.
Gance: *se parte de risa* EPIC FAIL! Bah, esa media sonrisa no la pone como idiota, sólo le hace olvidarse de fingir que no lo es.
Miquel: Yo creía que el mal genio era la facilidad para cabrearse. En todo caso estaría de mal humor, de mal café, de mala hostia o como quieras decirlo…
Xavi: Empiezo a pensar muy seriamente que no conoce más insultos que «idiota».
Garrido: Por cierto, la capacidad de concentrarse no es un defecto, todo lo contrario. Si este personaje es tan buen portero es precisamente por esa capacidad.
Me recuerda a cuando Misaki comenzó a salir con mi hermana.- a pesar de que se reía, Genzo frunció el ceño.- No porque Misaki se negara, sino porque ella no parecía muy dispuesta a reconocer lo que sentía.
Era de esperarse.- suspiré.- Eriko Wakabayashi, la súper modelo acosada y perseguida por medio mundo, enamorada de un humilde pintor.
Tampoco es que Misaki fuese un humilde pintor.- gruñó Genzo.- Pero da igual. La negativa de Eriko se parece mucho a la de Schneider.
Uhm…
Recordé la primera vez que Taro y Eriko se habían visto. Era una fiesta, algo así como una imitación de un baile de fin de cursos, y Eriko estaba ahí como la mujer fatal y despampanante que era, con un vestido negro que había causado que a muchos hombres se les parara el… pensamiento, y que a Genzo casi le diera un infarto. Ella disfrutaba ser el centro de atención, más aún porque llevaba de pareja a Salvatore Gentile, un italiano jugador de sóccer que estaba tremendamente guapo, y que provocaba que todas las chicas, menos yo, envidiaran a Eriko por llevar a semejante pareja. El caso es que todo su reinado, petulancia y altivez desaparecieron cuando ella, cual damisela en peligro, se salpicó el vestido con un poco de agua simple y Taro Misaki se apresuró a ofrecerle su propio pañuelo (¿Quién carga pañuelos en esta época, por favor?). Eriko se quedó como idiota al ver los suaves ojos color caramelo de Misaki, y se perturbó al ver su dulce y desinteresada sonrisa, y salió corriendo, balbuciendo algún agradecimiento. Ella creía estar a salvo, siempre y cuando se mantuviese alejada de ese hombre que parecía más un ángel que un ser terrenal, entreteniéndose con los brazos y la boca de Salvatore, hasta que su hermano le presentó a su mejor amigo, y Eriko sintió que todo en ella se desvanecía, su altivez se esfumaba como humo, con solo volver a mirar a Taro a los ojos. Y ahí había acabado todo. O mejor dicho, empezado, porque la noche concluyó con una Eriko perdida en los ojos de Taro, mientras él la llevaba suavemente entre sus brazos por la amplia pista de baile. Todo cambió.
Xavi: ¿Un humilde qué, perdona? ¿Pero el Misaki ese no era Tom? Y yo pensando que era futbolista.
Garrido: En efecto, el que es pintor es su padre. Echo de menos los guiones de diálogo.
Gance: Joder, otra supermodelo. ¿Qué pasa, que no existen las mujeres normales?
Garrido: Afortunadamente sí.
Miquel: No, si es peor todavía. Por lo visto los tíos feos tampoco existimos, aquí no salen más que futbolistas de anuncio.
Xavi: Claro, no va a decir que la supermodelo se enamora de Ribéry. Eso en este tipo de historias queda mal, tienen que ser todos guapos aunque sean idiotas.
Garrido: Creo que un vestido que estimula sexualmente a «muchos hombres» demuestra poca clase. La mayoría no nos excitamos si no se nos enseña mucho. La elegancia está en la discreción.
Gance: ¿Y qué sabrá ésta? Tengo vistos sus dibujos, sus personajes no tienen perdón ni vestidos ni desnudos.
Xavi: Comprobado, sólo sabe el insulto «idiota». Que se compre un diccionario de sinónimos, que su vocabulario es bastante pobre… Por cierto, no sabía que los ojos pudieran ser suaves.
Garrido: Es que no pueden. Seguramente se refería al color o la expresión.
Gance: Repito, pues que escriba mejor y así seguro que se le entiende. Aunque no sé yo si valdrá la pena.
Miquel: Este párrafo me ha dado un sueño del copón.
¿De qué sonríes?.- me preguntó Genzo, sacándome de mis pensamientos.
De lo estúpidas que solemos ser las mujeres.- suspiré.- No importa…
Me quedé callada y no dije lo que pensaba ya que hacia nosotros se dirigía Karl, con cara de cuije. Parecía un niño a punto de hacer una rabieta, como si alguien le hubiese arrebatado su paleta o un caramelo que quería mucho. Hasta cierto punto, me dio algo de lástima, el pobre.
Tienes la misma cara que pone Sauzer cuando dejas de hacerle caso.- dijo Genzo. Sauzer es el perro dogo de Karl. Yo me reí.
No le veo el chiste.- gruñó Karl, mirándome.
Yo sí.- repliqué.- Y qué curioso, fíjate que hace poquito alguien más me dijo algo similar.
Karl abrió la boca varias veces y terminó cerrándola. A lo lejos, Eli se despedía de beso en la mejilla de Schuster, una costumbre muy usada en México y otros países de América Latina.
Te va a abandonar el Fulgor de Plata.- comentó Genzo, usando el apodo que solían usar para Elieth cuando practicaba esgrima.
Para lo que me importa.- musitó Karl, aunque no convenció a nadie, ni siquiera a él mismo.- Me voy. Quiero estar solo.
Y se marchó, bastante decaído. En serio que me daba pena verlo así, pero era imposible ayudarlo mientras fuese tan terco. Esa noche, Eli se vistió y se arregló lo mejor que pudo, y tenía que reconocer que se veía impresionante. Schuster se quedó con la boca abierta al verla, y no fue el único, ya que el destello que vi en los ojos de Karl al verla me dio a entender que él también se moría por ella. Karl había ido a pedirme cualquier estupidez, pero era obvio que estaba ahí para comprobar si en verdad Elieth saldría con Schuster. Mi pobre y tarado amigo vio a mi mejor amiga alejarse con su galán, como quien mira a un niño rico jugar con un juguete muy deseado, siendo uno un niño pobre. De ahí, llegamos a donde estábamos al principio, con Karl paseándose por mi estancia como león enjaulado. Entre tanto botón que apretó del control remoto que me había regalado Genzo, Karl terminó apagando la televisión y encendió el estéreo, que justamente en ese preciso momento tocaba un fragmento de la canción “Todo cambió”, de Camila.
Garrido: POR. «¿Por qué sonríes?», por favor, no «de».
Xavi: ¿Las mujeres suelen ser estúpidas?
Miquel: No que yo sepa, la mayoría de las que conozco son bastante inteligentes.
Xavi: Vale, gracias. Una muestra más de lo mucho que desprecia esta autora a su propio sexo.
Gance: Las peores machistas son mujeres.
Miquel: Me acabo de imaginar a Karl con forma de pez, abriendo y cerrando la boca XD
Garrido: ¿Qué clase de apodo es «el Fulgor de Plata»? Los apodos se refieren a una cualidad o parecido de la persona con algo o alguien. Eso se parece más a un mote, en el sentido antiguo de la palabra. Como «El caballero de la triste figura» para Don Quijote de la Mancha.
Miquel: Es que eso se hace ahora con los deportistas. Como lo de «La mano de Dios». Supongo que será en ese sentido.
Garrido: Supongo, pero lo que quería decir es que «apodo» no es una palabra adecuada para llamarlo.
Gance: Por cierto, el estéreo, sea la radio o un disco, pone las canciones enteras, no a fragmentos.
Solo reconoce que la amas.- le dije.- Eso es todo. Estoy segura que ella siente lo mismo por ti.
No tengo qué reconocer nada.- Karl se mantuvo en sus trece.- Yo no la quiero así como tú crees.
Entonces no sé que haces aquí, si eso no es cierto.- repliqué, tomando el libro “Sueño de una noche de verano”, de Shakespeare, y lo abría en la página en la que me había quedado.- No sé por qué esperas a que vuelva si según tú, no la quieres de esa manera.
Otra vez se quedó callado. Le miré la expresión, y no supe qué pensar. En verdad se veía dolido, herido, malhumorado, como alguien que ha perdido lo que ama, como alguien que no sabe lo que tiene hasta que se ve en riesgo de verlo perdido. Tristeza por él, pero también por ella, porque un acto de terquedad podría arruinarles a ambos algo que podría llegar a ser duradero.
Ya llegó.- Karl se puso de pie en cuanto escuchó el auto de Schuster estacionarse en la entrada.- Se tardó demasiado.
No vayas a interrumpir.- dije.- Déjalos en paz.
No voy a interrumpir.- me negó Karl, con un tono de voz que demostraba lo contrario.- Pero tampoco andes de solapadora. No vayas a dejarlos solos por mucho rato.
Yo hice mi show que tenía preparado, el de apagar todas las luces y subir a mi cuarto, como dándole a entender a Eli y a Schuster que tenían el camino libre, y subí corriendo a mi habitación, dejando a un Karl muy enojado, quien se quedó mudo tras mi orden de “¡No hagas ruido!”. Después, me salí al balconcito que tenía mi cuarto, esperando a ver lo que sucedía.
Garrido: Ahora la tilde sobra en «tengo qué».
Gance: ¿No podemos dejarlo ya? Es más que obvio que Karl y la otra van a quedar juntos y ser felices y comer perdices.
Miquel: Y tener dos hijos, el niño y la niña, y un perro para cada uno, y vivir en una casita blanca con jardín.
Gance: Lo de «reconoce que la amas» suena a bolero.
Xavi: *cantando mal* Dos gardenias para ti…
Miquel: Cállate, que no quiero que llueva.
Garrido: Tampoco canta tan mal. *Recibe miradas incrédulas de los otros tres* Bueno, sí, pero no hacía falta decirlo.
Gance: Yo creo que se quedó ahí para tocarle las narices a la narradora, pero lo hizo mal. Yo sí que habría sabido sacarla de quicio…
No alcancé a escuchar gran cosa, pero la vista era magnífica, así que por lo que vi y por lo que me contó Elieth después, la cosa pasó así: Schuster y ella se habían quedado hablando de mil cosas en el coche, y ella estaba por agradecer la hermosa velada y bla, bla, blá, cuando él se le acercó y le plantó un beso tremendo, de aquellos que suelen dejar sin aliento. Fue en ese momento cuando mi amiga se dio cuenta de que Schuster no le atraía de esa manera, pero de que besaba rico, besaba muy rico. Después de eso, Elieth escuchó un golpe sordo, como cuando alguien abre una puerta de manera brusca, y lo siguiente que ella vio fue a Schuster en el suelo, con la nariz rota por un derechazo bien dado. Karl estaba parado junto a la puerta abierta del coche, con los ojos azules brillando de rabia. Acto seguido, antes de que Schuster pudiera levantarse, Karl tomó a Eli de la mano y la sacó del coche.
¿Qué te pasa?.- gritó ella, enojada.- ¿Estás demente? ¡Suéltame!
¿Qué te pasa a ti?.- protestó él.- A mí siempre me tratas mal, pero cuando se trata de cualquier otro, ahí sí que te pones a besuquearlo.
¿Y a ti que te importa?.- protestó Elieth.
¡Me importa un maldito carajo porque me muero por ti!.- gritó entonces Karl, tan fuerte que todo mundo lo escuchó.- ¡Ya deja de huirme y de tratar de darme celos con otro! Date cuenta ya que te amo más que a ninguna mujer en el mundo.
Eli, mujer como es, reacción de una forma en la que Karl no se esperó: se echó a reír. Él hubiese esperado a que ella gritara, llorara o incluso se le lanzara a los brazos, pero no eso. El que ella se riera lo hizo sentirme más estúpido, mucho más.
¿Y dé qué te ríes?.- protestó él, enojado.
De lo idiotas que pueden llegar a ser los hombres.- repuso ella, mirándolo a los ojos.
Miquel: Personalmente, a mí los besos que me dejan sin aliento no son los buenos, son los largos.
Gance: Una cosa no quita la otra.
Miquel: Tampoco tiene por qué ser lo mismo.
Gance: Vale, eso es verdad.
Garrido: Creo que no me voy a equivocar si digo que a nadie importa cómo besa Schuster.
Xavi: Me hace gracia lo del golpe sordo XD Las puertas dan golpes cuando se cierran, no cuando se abren.
Miquel: «¿Estás demente?» XD Eso sí que me ha matado. En una situación como esa, lo mínimo sería cagarse en la madre que parió al sujeto o ponerlo de gilipollas para arriba.
Garrido: O incluso las dos cosas.
Xavi: Hostia, a mí alguien me acusa de intentar darle celos con otra persona y se me cura el enamoramiento en dos segundos. No, no intento darte celos, es que me gusta, no como tú, creída de mierda.
Garrido: La narradora habla de los sentimientos de Karl como si los entendiera, cuando en realidad hace la función de narrador observador, no omnisciente.
Gance: Es que lee la mente. No te sorprenda que este tipo de personajes tengan poderes, si son más perfectos que el Camp Nou…
Lo siguiente que yo vi fue que Karl y Elieth se besaban, dejándose llevar por esa fuerza de gravedad que tan bien actuaba en ellos, durante un buen, buen rato. Yo, mientras tanto, le dije a Schuster que entrara a limpiarse un poco el rostro y su dignidad.
Supongo que es idiota intentar ganar una batalla que está perdida desde antes de iniciarse.- me dijo, suspirando, procurando evitar el arrumaco que se realizaba a sus espaldas.
No hay peor lucha que la que no se hace.- repliqué.- Aunque en este caso… Bueno, sí, hubiese sido inútil…
Rato después, vi a Karl y a Elieth desaparecer en el Porsche de él. ¿A dónde iban? Seguramente, no a leer libros. Eli me habría de confesar después que esa noche probó lo que en verdad era hacer el amor. No había nada mejor que estar entre los brazos del hombre al que más se amaba en este mundo.
Y ahora, tres años después, cuando veo a Mijael, el pequeño niño rubio de ojos azules que engendraron Karl y Elieth, me doy cuenta de que después de esa noche, todo cambió. Este niño es la prueba más tangible de que cuando dos almas destinadas a estar juntas se encuentran, ni la más acérrima terquedad puede separarlas.
Solo un breve intercambio de miradas y todo cambió…
Fin.
Xavi: ¡Por fin, se acabó!
Gance: «Es idiota intentar ganar una batalla perdida»… joder, no llores, macho, más se perdió en Cuba.
Garrido: Qué sensible eres -_-U
Gance: Es lo que me provoca este relato. Tanta explicación para ser tan vacío.
Miquel: Bueno, la otra haciendo de libro de autosuperación de segunda mano tampoco tiene precio.
Xavi: «Esa noche probó lo que en verdad era hacer el amor»… Nana es más prosaica que eso.
Miquel: ¿Adriana te cuenta nuestra vida sexual? *enarca las cejas*
Xavi: No, como mucho me dice «sí, me acosté con él, ¿y?». Pero bueno, mejor, no me quiero enterar.
Garrido: Es muy triste contar una historia de amor como configurada por el destino. El libre albedrío existe.
Gance: Y eso sí que es lo mejor que hay. ¿Tenía que acabar también con el «todo cambió» de los huevos?
Garrido: Sí, está claro que sí.
Miquel: Lo de decir «el Porsche» en vez de «el coche» sin más me parece de nuevo rico.
Xavi: Más bien será que a la autora le impresionan ese tipo de cosas y por eso las menciona tanto. Aparte de que Porsche es del grupo Volkswagen, así que no sé por qué tanto «oh, ah, Porsche» cuando no se flipan ni la mitad con un buen Audi. Que de hecho, es más normal tener un Audi que un Porsche, para algo son turismos, los deportivos son geniales de conducir, pero para distancias largas son incómodos…
Gance: A mí lo que me hace gracia es lo de «estar entre los brazos del hombre…» bla, bla. ¿Qué pasa, que el sexo sólo es placentero cuando te tiras a alguien que quieres?
Garrido: No, pero sí es más satisfactorio, mentalmente hablando.
Miquel: Esta historia me ha aburrido mucho. Es total y absolutamente tópica y predecible.
Xavi: Totalmente de acuerdo. Yo me voy a jugar al fútbol *se va*
Gance: ¡Eh, cabronazo, no huyas! ¡Venga, un dos contra dos!
Garrido: *negando con la cabeza* Estos dos no tienen remedio…
Miquel: Tres, míster, tres. Y tampoco queremos tenerlo. ¿Te vienes o qué?
EDIT. 16/12/2010. Como esto ya es un msteo comunal, voy a ordenar mejor los links:
¿Seguro que todo cambió?, el msteo de Asagi Zuster.
No le cambiaste, ¡queremos cambiar de canal!, el de EgyptDiva.
No, Liliota, nada cambió, el de Dana Zuster (bienvenida al club XD).

“Gance: Las peores machistas son mujeres.”
Totalmente de acuerdo. Leer cualquier cosa de esa bruta es un vomitivo, así que me la pasé leyendo a los futboleros.
Es por basuras como esa historia que el fandom de CT está vuelto una nada, por no decir otra cosa.
Gance te da las gracias por coincidir con él, que tiene a una de esas machistas en casa. En fin, lamentablemente el fandom de CT seguirá así toda la vida, al menos por mi parte, porque yo ya no doy más para fanfics. Mis originales empezarán a cobrar vida dentro de poco.
Ayyy tan divina!! Gracias por ese regalazo!! De verdad se te aprecia mucho jajaja
Debes quererme mucho para buscar y tener la paciencia para mstear toda esa basura!
Osea, sigue siendo increíble que escriba de manera tan cursi y mal redactada, y ponga a los pobres hombres del relato como unos idiotas, Karl no es así de bárbaro, ella debía saberlo…
Pero es mucho pedirle a alguien que trata de dárselas de culta con sus referencias y da tramas baratas a sus fics.
Como ella me dijo “por mas que presumas y que digas siempre serás una vulgar y fracasada” Y con este fic se prueba que lo que das , eso recibes. Totalmente. Menos mal gracias a Xavi y co esto se hizo divertido, ellos por lo menos SI son hombres de verdad.
Un beso, me encantó el msteo… deberías mostrarselo a Lady Darling, que también le dejó el super review
Graciasssss ! muack
Bueno, como vi que te diste cuenta de que hice el msteo sola, y no con Selene (que le habría aportado más pimienta al asunto, pero bueno… XD), te edité el comentario para ponerlo en singular. Espero que no te molestes XD
En fin, ella debería saber cómo son los personajes de la serie, pero parece ser que no, que no lo sabe. Que sepas que Xavi y Gance se quedaron con ganas de mstear más basuras de estas, así que si tú y/o alguno de tus personajes os apuntáis, ya están afilando cuchillos… XDDD
Me alegro mucho de que te haya gustado ^^ El review de Lady Darling es brutal, por cierto. Tan lógico XD
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No me resistí e hice uno también.
Chécalo:
http://amarilloyvenenoso.blogspot.com/2010/11/no-le-cambiaste-queremos-cambiar-de.html
Tambien está en mi journal de DA. Disfrútalo!
Ahora lo añado a la lista xD Te quedó genial, Jim es un crack total.
Yo también le hice uno: http://danazuster.wordpress.com/2010/12/07/no-liliota-nada-cambio/